domingo, 25 de abril de 2010


Todos los suspiros, todos.
Toda la no-razón, incoherencia;
locura enlatada en una musical epifanía
mientras mis manos lloran de angustia y soledad.
Imágenes de la calle congeladas.
Suspiros de los árboles durante la soleada mañana.
Oscuridad. De nuevo.
Mi boca te busca en un plasma amarillento,
mis ojos te encuentran en el dulce reflejo
de las estrellas saludando por la ventana.
Once latidos se transforman en campanadas
anunciando la conversación
de dos almas enloquecidas en tortura.
Los androides se saludan entonces bien contentos
y prosigue el canto de los corazones,
aún no liberados.

viernes, 23 de abril de 2010

PARA EL ADIÓS


Todo aquello que trajo el sol fue mojándose con la renovadora lluvia. Sus ojos y su cielo fueron limpiándose a medida que aquellas gotas de amor cayeron para liberar el roto corazón.

-Es hora de partir.- Pensó en voz alta, observando las instantáneas de la calle.

Entonces quedan atrás las cajas de cartón, quedan atrás los recuerdos, y se proyecta el nuevo comienzo. El amor fue demasiado generoso al lastimar tanto, tanto, tanto que se precisa de brisas frescas, acentos nuevos y miedo a la crónica soledad.
Vida nueva, corazón nuevo.
Más Su amor en mí siguen siendo el mismo. Abrazándome cada día más; amándome como si fuera yo una sola en Su existencia para amar. Me acompaña a respirar nueva lluvia.
Nos mojamos juntos, nos mojamos y me abraza.

Cada día Te Amo más.