viernes, 23 de abril de 2010

PARA EL ADIÓS


Todo aquello que trajo el sol fue mojándose con la renovadora lluvia. Sus ojos y su cielo fueron limpiándose a medida que aquellas gotas de amor cayeron para liberar el roto corazón.

-Es hora de partir.- Pensó en voz alta, observando las instantáneas de la calle.

Entonces quedan atrás las cajas de cartón, quedan atrás los recuerdos, y se proyecta el nuevo comienzo. El amor fue demasiado generoso al lastimar tanto, tanto, tanto que se precisa de brisas frescas, acentos nuevos y miedo a la crónica soledad.
Vida nueva, corazón nuevo.
Más Su amor en mí siguen siendo el mismo. Abrazándome cada día más; amándome como si fuera yo una sola en Su existencia para amar. Me acompaña a respirar nueva lluvia.
Nos mojamos juntos, nos mojamos y me abraza.

Cada día Te Amo más.

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