sábado, 22 de mayo de 2010

Aprendí a ser, formal y cortés


Aprendi mucho en el último año. Sorprende a uno cuánta intensidad puede vivir en un lapso de tiempo, corto. No es la cantidad, sino la calidad.
Ya no me gusta decir soy tal cosa, absorbí con el tiempo y los golpes que todos somos un poco de agua, un poco de aceite y sobretodo un poco de vinagre. Y así, en mis amores, creencias, arte y fluir todo se mezcla.
No puedo decir como en otros tiempos de naturaleza ingenua: "Me gusta el verde, muero por el verde y fluye en mi sangre el color verde". No. En mí hay una evidente mezcla de sentimientos embotellados hace demasiado tiempo, por muchas cosas y muchas personas. Paso el día a día intentando sobrellevar esa emoción matando y censurando con elementos circunstanciales mi ansiedad por compartir mi vida, cosa que me golpea y digo que aprendo todos los días pero es más que nada, una mentira.
Mi anhelo más anhelado, por más cursi sea, es encontrarme.
Ese es el famoso qué rayos hago y quiero en mi vida. Para eso existe el hermoso medicamento de la soledad, siendo administrado en mi constantemente con el tan vidrioso aprendizaje de la reserva de sentimientos y pensamientos. Y así. Eso nomás puedo decir en este momento...
Como dijo el sabio padrino de Harry Potter, Sirius Black a su ahijado: Todos tenemos un poco de oscuridad y un poco de luz en nosotros, la cuestión es a qué lado decidimos seguir. Grandes palabras... Más, grandiosas.

1 comentario:

  1. Mi anhelo más anhelado, por más cursi sea, es encontrarme.

    Como dijo el sabio padrino de Harry Potter, Sirius Black a su ahijado: Todos tenemos un poco de oscuridad y un poco de luz en nosotros, la cuestión es a qué lado decidimos seguir. Grandes palabras... Más, grandiosas.

    que buena entrada..me gusto!

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