martes, 20 de diciembre de 2011

Libertad recuperada.


Viernes 19.38pm

Todas las veces que había sufrido se desvanecieron en aquel instante. Ese minuto oscuro y áspero, más abismal que la soledad, se convirtió en la droga más deliciosa y el orgasmo múltiple tan soñado por solteronas amargadas.. no podía entender qué hizo mal, porque sus manos estaban llenas de sangre, y mucho menos qué sentía en ese momento. QUería llorar, más reía, quería correr y escapar, más estaba quieta y estupefacta. De repente, cae al suelo arrodillada, sintiendo adrenalina pura y soltando carcajadas tenebrosas, de esas que hacen volar a las palomas a otros puertos y rompen vidrios. Se hizo justicia, la venganza divina no existe, la venganza humana se hizo ineludiblemente presente.

-Andá pegale a tu vieja ahora que podés, nde vadulake de mierda! Dice y se sacude las manos por su vestido viejo y haraposo. Y deja atrás todo el peso que había sentido, todo el lastre que sus alas cargaban.

El piso lleno de sangre, riéndose y aplaudiendo, como su fuera su cómplice, hace correr el líquido rojo hasta una rendija, que pareciera beberla como si tuviera la sed de un caminante. Todo encajaba ahora. Todas esas cajas de maquillajes, caretas formadoras de "matrimonio armónico" para los vecinos, todas esas prescripciones médicas por culpa de las caídas del segundo piso (cuando su casa misma era de una sola planta), todo eso a las cenizas, al fuego cándido e impasible, que la arrullaba para que no sintiera más dolor, la acompañaba fiel y silencioso.

Todo eso se consumió en las llamas abrasadoras y libertarias, las fotos de su suegra muerta que "adornaban" la casa, la cama llena de gritos oscuros y lágrimas rojas, todo se desvaneció, y no quedó una sola señal de lo que había ocurrido.

Sábado 09.17am

-Hola?
-He si, é Ud. la Señora de Duarte?
-Si, quien hablá?
-Yo le etoy llamando de la comisaria sétima para decirle que hubo un accidente señora, su casa quedó en fuego, y su marido.. (suspiro)
-Qué? Qué le pasó a mi marido?
-Nojochro le podemo ayudarle a ver qué lo que pasó, pero tiene que venir hasta esto lado para reconocer el cuerpo.
-No me digaaa.. No puede ser! (cambio de tono, cinismo tristón)
-Mis pésame señora si es que.. Bueno. Llamame nomas señora si necesitas algo, tamos a las orden.
-Gracias comisario, lamento mucho todo pero yo hace rato ya me separé de él. Aunque igual me duele verdá. (empieza a fingir lágrimas).

Espera que el policía cuelgue el teléfono, hasta que por fin puede comenzar a reir con una superioridad impúdica. Y sus carcajadas azotan la ciudad mientras marcan el nuevo comienzo, un comienzo libre, azul, y por primera vez en toda su vida comprende dónde esta la libertad. "Mi libertad empieza donde termina la tuya..", piensa mientras observa la foto de Facundo. Se cambia de ropa después de una baño relajante, y baja a tomar el mate con su madrecita, mientras las mariposas adornan la ventana demostrándole que la vida sigue, y mucho mejor ahora.

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